EMINEM - RECOVERY (2010)

Eminem, el rei del rap sigue dando guerra.

LINKIN PARK - A THOUSAND SUNS

Linkin Park apuesta por un estilo diferente.

DUO KIE - DE CELEBRI MORTIS (2011)

Duo Kie demuestra que está en la cima del rap español.

LIMP BIZKIT - GOLD COBRA

Limp Bizkit vuelve con un aplastante album que confirma que el nu-metal no esta muerto.

METALLICA - MASTER OF PUPPETS

Metallica, los reyes del Metal, nos trae esta obra de arte que es un classico que no puede faltar en nuestras vitrinas.

martes, 23 de agosto de 2011

MAROON 5 - SONGS ABOUT JANE (2002)



01.- Harder to breate
02.- This love
03.- Shiver
04.- She will be loved
05.- Tangled
06.- The sun
07.- Must get out
08.- Sunday morning
09.- Secret
10.- Through with you
11.- Not coming home
12.- Sweetest goodbye
 


El grupo grabó Songs About Jane con Rumbo Recorders en Los Ángeles y contaron con Matt Wallace como productor, quien también había producido discos para otros artistas como TrainBlues TravelerKyle Riabko y Third Eye Blind. Gran parte del material del álbum debut de Maroon 5 estaba directamente inspirado en las tumultuosas relaciones de Levine con su ex-novia Jane. "Nosotros terminamos cuando la banda entró al estudio", explicó él (Adam Levine). "Después de una complicada lista de canciones, decidimos que el nombre del álbum sería Songs About Jane, porque sentíamos que podía ser una declaración honesta con el título".
El primer sencillo titulado "Harder to Breathe"[1], empezó lentamente a subir posiciones en las listas, lo que ayudó a impulsar las ventas del álbum. Para marzo de 2004, el álbum llegó al Top 20 de la Billboard 200 y Harder to Breathe llegó al listado del Billboard 100. El álbum llegó al número 6 de la lista Billboard en agosto de 2004, 26 meses después de su lanzamiento. Éste fue el período más largo entre el lanzamiento del álbum y su aparición inicial en el Top 10 desde que los resultados del SoundScan fueron incluidos en el Billboard 200 en 1991. Songs About Jane había llegado eventualmente al Top 10 en las listas de éxitos de los álbumes de Australia mientras Harder to Breathe logró el Top 20 en las listas de éxitos en el Reino Unido y el Top 40 en Australia y Nueva Zelanda. El álbum también llegó al primer puesto en el Reino Unido y en Australia. La segunda canción "This lovetambién estuvo en el Top 10 de Estados Unidos y Australia y en el Top 3 de la lista de éxitos en el Reino Unido. La tercera canción, "She Will Be Loved", alcanzó el Top 5 en el Reino Unido, así como en Estados Unidos, y fue número 1 en Australia. El cuarto sencillo, "Sunday Morning", también alcanzó el Top 40 en los Estados Unidos, Reino Unido, y Australia.


RESEÑA--> 82/100

EMINENCE - THE GOD OF ALL MISTAKES



TrackList:

1. Resistance (4:06)
2. Written In Dust (3:45)
3. Enemy Inside (4:07)
4. The God Of All Mistakes (2:30)
5. Diablo's Odiado (4:01)
6. Stainer (4:47)
7. Injected Lies (3:34)
8. Undermind (3:50)
9. Egomaniac (3:39)
10. Threatened By A New Plague (3:47) 





Band:

Bruno Paraguay - Vocals
Alan Wallace Bello - Guitar
Bernardo Gosaric - Bass
Andrй Mбrcio - Drums 


Eminencia se formó en Belo Horizonte (Brasil) en 1995. La banda toca una especie de Thrash moderno / Death Metal, e incluso si no son tan famosos pero estoy seguro de que todas las personas que gustan de bandas como Machine Head o incluso los últimos discos de Sepultura debe encontrar algo para ellos en este puesta en libertad. Eminencia no es una banda que han creado algo realmente nuevo, pero que son buenos para tocar su música.
Si te gusta Thrash de energía, si se utiliza para escuchar a la cabeza de la máquina o el Cordero de Dios, creo que "El Dios de todos los errores" no será un álbum decepcionante para usted. Por supuesto Eminencia no es la primera banda que juega este tipo de música, pero lo hacen muy bien y su nuevo álbum está lleno de canciones pegadizas. En realidad, debe ser abierto de mente y sonoridades modernas como (hay sonidos electrónicos en este disco) para disfrutar de esta versión, pero los riffs groovy muy grande de los álbumes son frescos y la voz agresiva de Parreiras Wallace son muy buenos. Además, el cantante utiliza para alternar la voz de la Muerte con los limpios y no está mal del todo al final. Este álbum es violento, pero maravilloso que es su fuerza principal, pero como ya dije, incluso si es bueno no hay nada nuevo en "El Dios de todos los errores".
El álbum fue producido por Tue Madsen (La Tranquilidad Haunted, Dark, Halford ...) lo que significa que el sonido es realmente bueno. Ahora que la banda está firmado por Locomotive Records creo que van a cruzar las fronteras y los océanos y empezar a ser famoso fuera de Brasil. Esta banda, probablemente encontrará una gran cantidad de fanáticos en los EE.UU., tal vez un poco menos en Europa, pero de todos modos la popularidad debe venir de ahora Eminencia. Sólo recuerde que usted tiene como Thrash de energía y si usted está en esta categoría simplemente si este álbum, que debería ser una buena sorpresa.
Con "El Dios de todos los errores", Eminencia no es hacer una revolución musical.Su sonido es clásico, pero bien hecho, así que si estás en violentos bandas modernas no se olvide de echar un vistazo a "El Dios de todos los errores". Este álbum es más que correcto y bien interpretado, no va a ser legendario, pero puedes estar seguro de que usted pase un buen momento, mientras usted escucha.


RESEÑA--> 91//100

OASIS - DEFINITELY MAYBE (1994)



1.  'N' Roll Star
2. Shakermaker
3. Live Forever
4. Up in the Sky
5. Columbia
6. Supersonic
7. Bring It on Down
8. Cigarettes & Alcohol
9. Digsy's Dinner
10. Slide Away
11. Married with Children
 




Desde la aparición de los Smiths, ninguna banda anglo había pegado tan fuerte del otro lado del océano. Y eso es una pena. Porque aunque el lenguaje común los desprecia (por ejemplo, insulares, engreídos, ornamentales), ellos son realmente fabulosos.
Los incontables yankis que nunca se sintieron atraídos por el glam van a encontrar revulsivo a Dog Man Star de Suede. Pero para los Jean Genies que se revolcaron con Aladdin Sane de Bowie, esto es casi como la Segunda Venida. Haciendo como David a lo loco, Brett Anderson actúa muy emotivamente extático, y Bernard Butler despliega varias capas de guitarras oscuras. Veloces, con cortes de pelo espléndidos, hasta el Apocalipsis, estps presumidos de latón se detienen hasta para llorar por Jimmy Dean ("Daddy´s Speeding"), para destrozar a Byron y para evocar a Marilyn ("Heroine"). ¿Pegan o no?
Los ultrarivales de Suede, Blur, son más luminosos. Y en cuanto al humor cambiante de zumbido de Suede, este grupo lo cambia por una loca variedad estilística. Las canciones resuenan al synth pop de los 80 ("Girls and Boys"), Ray Davies ("Tracy Jacks") y también a los Walker Brothers e incluso a temas memorables del music hall –como en Parklife, un paseo por el parquet de diversiones temático del brit pop. Sueño adolescente hecho realidad e insufriblemente talentosos, están cortados para la idolatría.
El frontman de Oasis, Liam Gallagher -a quien la prensa británica, burlando a los hippies, ha comprado con Lennon (un destino que, en los Estados Unidos, le tocó a Cobain)- tiene un encanto innato. Y junto a su hermano Noel proveyéndole suntuosos rocks (su producción recuerda a la de Revolver de los Beatles), es fácil ver por qué este quinteto es el modelo del año que viene. Más pesado que Blur o Suede en las guitarras, son más simples y más pegadizos. Y con la arrogancia de la juventud, ellos ven el mundo sólo en blanco y negro: "Rock ´n´ Roll Star" (lo cool), o "Married With Children" (lo anti cool).



RESEÑA--> 100/100

PAPA ROACH - GETTING AWAY WITH MURDER (2004)



01. Blood (Empty Promises)
02. Not Listening
03. Stop Looking Start Seeing
04. Take Me
05. Getting Away With Murder
06. Be Free
07. Done With You
08. Scars
09. Sometimes
10. Blanket Of Fear
11. Tyranny Of Normality
12. Do Or Die 


Hace rato que se viene hablando de la muerte del nü metal o del aggro rock. Quizás las bajas ventas de los últimos discos de los nombres “grandes” del estilo (Korn, Limp Bizkit, Linkin Park) así lo demuestren, incluso el éxito del álbum debut de Evanescence se puede tomar sólo como “un golpe de suerte” que no evitará la debacle del género. Como sea, Papa Roach, consciente de todo este escenario y tras el paupérrimo “Lovehatetragedy” (2002) -un disco que no le llegaba ni a la suela del zapato al excelente “Infest” (2000)-, se nos presentan, simplemente, como “una banda de rock duro sin etiquetas”, alejándose lo más posible del sonido que les dio fama y fortuna.

Así, y dejando de lado los antecedentes previos y sólo concentrándonos en la música, es justo decir que este álbum rockea de muy buena forma con un puñado de temas dinámicos y bastante eléctricos. Por ello, “Getting away with Murder” es un disco entretenido y movedizo que te brindará algunos buenos minutos de entretención, transformándose en una agradable sorpresa, si consideramos que muy poco se podía esperar de esta banda tras el bochorno que significó “LHT”.

La apertura con ‘Blood (empty promises)’ resulta de lo más acertada, porque te engancha con su energía y te abre la curiosidad por saber cómo se viene el resto del trabajo. Las vocalizaciones de Jacoby Shaddix dejaron de lado cualquier atisbo de rapeo o frases hip hop, y se manifiestan con melodía y agresividad según lo requieran los temas, pero claramente está cantando mucho más que en los trabajos previos. Hay una evolución positiva en ese sentido, lo mismo que las guitarras de Jerry Horton que se muestran mucho más dinámicas y orientadas a las rítmicas, dejando de lados los riffs cortitos y sincopados tan característicos del nü.

Otro factor notorio es que la mayoría de los temas bordea los 3 minutos de duración, los que los hace más precisos y concisos, van al grano y eso se nota en la efectividad de cortes como ‘Not listening’, Take me’, ‘Be free’, ‘Scars’ y ‘Do or die’... los mejores tracks de la placa, quizás porque son los que más reproducen la energía y vitalidad de “Infest”, aunque sin la misma contundencia.

Como sea, yo no daba un peso por esta banda, y quizás por eso, el álbum, sin ser ninguna maravilla, me sorprendió gratamente. Quizás los fans más acérrimos del grupo se sientan traicionados por la evolución estilística que el grupo se pegó; quizás el cedé reciba buenas críticas pero venda pocas copias; quizás el momento de esta banda ya pasó y Papa Roach se quede en el olvido. Quizás todas estas apreciaciones sean correctas o estén todas equivocadas. Pero nadie podrá quitarle a Papa Roach que con “Gettin away with murder” lograron crear 38 minutos de música bastante digna. ¿Será muy poco para los tiempos que corren?





RESEÑA: 83/100
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LED ZEPPELIN - LED ZEPPELIN IV (UNNAMED ALBUM) (1971)


1. "Black Dog" - 4:54 
2. "Rock and Roll" - 3:40
3. "The Battle of Evermore" - 5:51
4. "Stairway to Heaven" - 8:03
5. "Misty Mountain Hop" - 4:38
6. "Four Sticks" - 4:44
7. "Going to California" - 3:31
8. "When the Levee Breaks" - 7:07 



Hemos dejado al Zeppelin haciendo su primer vuelo, despertando al mundo con el rugido de su motor y su alargada sombra del sueño hippie de los sesenta y amenazando el albor de una nueva década en la que el rock dejará de ser un dócil párvulo para convertirse en un frustrado adolescente con muy mala baba. Con la testosterona colapsando sus venas, contemplando al mundo con la arrogancia del que lo mira seguro de hollar su cima, en el Led Zeppelin II cristaliza como en muy pocos discos este momento de la evolución del rock duro en que se consolidaron unos formatos, unos estándares, que a partir de entonces sólo serán repetidos.
Estándares dentro de lo musical, que más tarde evolucionarán hasta que el tataranieto no reconozca a su ancestro, pero a los que siempre se les podrá hacer esta simple prueba de paternidad y remontarlos fácilmente en el árbol genealógico hasta este punto: el omnipresente riff demoledor y despiadado, la voz aguda y afilada buscando los límites del pentagrama, la línea rítmica de guitarra de rápido palm-muting en el bordón salpicada de acordes por quintas, los overdrive que dan paso a distorsiones más ásperas, las olimpiadas de notas en el sólo de guitarra que deificarán a los guitar hero (esa raza sobrehumana de cuyo linaje Jimmy es un gran culpable), las baterías con aspecto de naves espaciales cargadas de platillos y timbales, de sonido pesado, de ritmo marcial con el enorme bombo rigiendo despiadado el avance del resto como un verdugo de galeras, el bajo sumiso que acota sus líneas bluesy para irse acomodando poco a poco como un apoyo intermedio entre la batería y la guitarra… Todos estos elementos archiconocidos están ya aquí.
Y estándares que se establecen también fuera de lo musical: los hoteles y escenarios (esos inmuebles urbanos de obligado destrozo), la violencia (ese vehículo natural de comunicación), el acondicionador capilar (que desplaza al perro como mejor amigo del hombre), la pose amenazante, los coqueteos con lucifer, la herencia de sexo y drogas de los 60, el manual de las mil y una técnicas de depravación extrema con grupies, el personaje del rock star con todos sus complemetos, la ropa del rock star, el bólido del rock-star, la mansión misteriosa del rock-star y las poses frente al micro del rock-star…
Todo ese entramado de tópicos del rock está ya aquí, y quizá nunca ha vuelto a estarlo tanto como aquí. Ya lo había estado con grupos como The Doors pero nadie lo había encarnado tanto hasta la fecha como lo harían los Zepp.
El álbum tiene aún sin embargo grandes dosis de la libertad creativa del LZI, y de esa ingenuidad del que está desencadenando un ciclón fuerza 5 sin ser plenamente consciente. Digo plenamente, porque cuando los Zepp entran al estudio para grabar este disco lo hacen con la total tranquilidad y confianza de saber que han sido aceptados (y cómo) por el público y la industria musical, no así la prensa, parte de la cual los ve como una válvula al rojo escupiendo decibelios sin forma. Conciertos de 4 horas con 12 bises o el mejor contrato discográfico conseguido hasta la época por ningún grupo son un par de pruebas de este éxito cosechado con el LZI. Éxito que se cobró víctimas como los Iron Butterfly, también de Atlantic Records, a los que destrozaron sistemáticamente en la gira de conciertos en la que los teloneaban, cuando al subir al escenario oían al público enloquecido gritando para que los Zepp siguieran. Pero que les conocieran fue algo que se curraron con mucho sudor, haciendo 4 giras en un año por los EEUU, la primera en plena Navidad.
El álbum:
Los Zep confirman con este segundo álbum, que volatiliza el panorama musical en Octubre del mismo año que salió el primero, que aquello de Enero no fue un espejismo, que la música va a cambiar para siempre y lo hacen con un trabajo que desarrolla la vertiente más hardrockera ya mostrada en los temas más duros del LZI. El disco puede que pierda gran parte de la magia y de ese laberinto de mil estancias que es el anterior LP pero a cambio nos da caña a raudales y nos deja un legado irrepetible, seminal como pocos, al tiempo que los Zepp se van centrando en un estilo que ahora se define tremendamente.
Lo primero que sale de los altavoces cuando el CD empieza a girar es una tos de Plant que a mí siempre me ha parecido una desafiante risa entrecortada. Y tras eso la guitarra de Page se nos mete hasta la cocina con el riff por antonomasia, el riff the "Whole lotta love", grabado además con uno de esos trucos del maestro para darle una profundidad y una atmósfera que parecen pretender teletransportarnos y sentarnos en frente de él en la sala donde lo esté tocando (se puede oír perfectamente un rebote del sonido de la guitarra, perdonadme si digo una burrada pero, ¿quizá en la batería de Bonham?). El riff se presenta por sí mismo, todo en él es absolutamente perfecto, como un patrón griego de belleza y equilibrio. El crepitar de la guitarra y el bamboleo del riff hacen una intro descomunal por su sencillez y pegada que mece el resto del tema como la cuna de un recién nacido, convirtiendo a este tema en un inevitable himno universal del rock. Plant entra y notamos en su voz algo ya más curtido, un tono mas afilado que en el LZI, lo mismo pasa con la batería y el bajo, tienen más presencia y rotundidad y las concesiones al blues parecen haberse acabado. Cuando la gente habla del Stairway como de una canción satánica yo no puedo menos que descojonarme, pero siempre me acuerdo también el interludio de este tema, que aunque siempre ha sido interpretado como una especie de musicalización del sexo, bien podría ser un pasaje al averno tal y como yo me lo imagino, ese caos ordenado y los efectos de guitarras torturadas aderezados con percusión son pavorosos. Como de una pesadilla unos redobles de Bonham nos rescatan y nos devuelven a la superficie, aún con sabor a azufre en nuestras bocas, y nada más llegar Page utiliza la guitarra como arco y nos atraviesa con un solo hiriente en el que tira de la cuerda hasta llevarla al límite justo anterior a su ruptura. A nivel instrumental qué podemos decir: todos se salen, hay multitud de efectos en voz y guitarra, como la slide guitar del estribillo con reverberación que se vuelve a despeñar por el precipicio (ver “You Shook Me” del LZI), que nos dan una idea de lo que Page se ha currado esta producción. Bonham ha quitado el freno y nadie le va a convencer de que lo vuelva a poner y el bajo de Jones se nos mete en las entrañas. Para mí el grupo se consolida con esta canción. Quizá habría que hacer justicia y decir que algunos atribuyen el riff a Jones, no sé si esto es cierto. Las letras se han vuelto también, sin cambiar la temática amorosa, un poco más arrogantes y chulescas, y en este tema que habla de dar su amor a la dulcinea de turno, en un cierto momento Plant apostilla un “te voy a dar cada centímetro de mi amor” digno de un recopilatorio de los mejores piropos de andamio de nuestro país (pulgada en el original inglés claro está, en el 3:37) o cuando dice “menéate para mí nena, quiero ser tu hombre de la puerta trasera” ya al final (no comment).
El segundo corte "What Is and What Should Never Be" entra como una brisa casi imperceptible que se cuela por nuestra ventana, como un prozac sónico con la suavidad de la que Plant y Page ya habían hecho gala en el LZI pero ahora acompañados por un Jones que va liberando una deliciosa línea de bajo, todo cubierto por el paraguas de platillos de Bonham. Una intro realmente exquisita. Pero no nos relajemos, en este disco se nos va a dar poca tregua, la batería marca la abrupta salida de una frase bastante cargada con voces de Plant dobladas con retardo y de nuevo una muy crujiente guitarra que serpea hasta desembocar en un apacible mar de coros. Una progresión inmejorable. El tema sigue encajando estas dos secciones hasta un break que se desata. Y de repente Page se descuelga con un solo que suena a hawaiano con la slide guitar. Si estás leyendo esto y no lo has escuchado pensarás “menuda cagada”, pero el mago Page sabe lo que se hace, el solo abunda en esa tranquilidad inicial y la extiende como una gota de aceite en la superficie del agua, bajo y batería mediante. La guinda llega al final con un genial silencio tras ese coro que se alarga y distorsiona del que renace la crujiente frase de guitarra entrecortada con rasgeo de cuerdas paradas a la que todos se unen y donde Plant se deja ir. De nuevo resaltar las innovaciones técnicas de las que el disco está repleto, el canal de la guitarra va panoramizada y con una especie de delay desafinado, efecto conocido como flanging, la voz lleva también multitud de efectos. El tema no es de los que más llaman la atención en primeras escuchas, es de esos con los que vas flipando poco a poco. Es de una grandísima calidad compositiva y nos da un atisbo de la riqueza musical que recorre las sinapsis de Page.
Un gong (sí sí, un gong, ya se ha oído en el tema anterior pero aquí es más visible) abre con majestuosidad imperial uno de mis temas preferidos de los Zepp, "The Lemon Song", que creo que ha sido injustamente olvidado inclusive por el propio grupo quien lo ha lucido poco en directo. Parte de la culpa la deben tener los problemas legales que suscitó al recorger la herencia de varios blues (“Killing Floor” de Howlin’ Wolf y “Traveling Riverside Blues” del vendedor de su alma al diablo Robert Johnson). Por eso encontramos entre otras la famosa frase de Johnson “exprime mi limón hasta que el jugo corra por mi pierna”. El brillantísimo fraseo inicial de guitarra abre y recorre casi entero este atípico rock-blues, conduciéndolo desde el fondo con una clase inigualable. Denso y profundo (insondable) como pocos, en él los Zepp se marcan un medio tiempo pesadísimo que va evolucionando y perdiéndose por decenas de derroteros. El tema se acelera magistralmente con la máquina Zepp funcionando perfectamente engrasada y más tarde nos deja uno de esos escasos momentos en los que Page desaparece para permanecer emboscado e ir asaltando el blues en un crescendo de ataques que acaba con un solo de los que te llegan al pecho sin pasar por tus oídos (4:37), y que muere en un duelo guitarra-voz marca de la casa de los más sentidos. Estas partes son las que siempre me han hecho pensar que estos tíos hubieran tocado juntos hasta morirse de hambre sólo por su propio disfrute. Los alardes vocales de Plant en este tema son majestuosos, con esos yeahhhhh interminables y contrastan con partes en que modula la voz hasta hacerla casi imperceptible. La historia que nos va contando la guitarra y su sonido es de una calidad excepcional y explotan en un break y solos extraterrestres. El bajo de Jones nunca me ha sonado tan bueno como aquí, yendo completamente en paralelo a la canción, haciendo su propio tema. Bonham, como no, es el responsable de la pesadez plúmbea de la que hablábamos, porque el pobre no sabía hacer un apaño sencillito, no hay un sólo momento en que no este inventando un ritmo y en las secciones de mayor intensidad bombardea con los timbales o libera al tema con los platillos para dejarlo volar, como sólo él supo hacerlo. Está grabado en directo lo cual explica las diferencias evidentes de sonido respecto a las anteriores pistas y nos da una primera muestra de la calidad del grupo sin arreglos, mezclas, ni ninguna otra interferencia aunque podríamos decir que esto lo podemos apreciar en cualquier tema de los Zepp debido al afán de Page por dejar las cosas tal cual salen. Por eso es tan fácil pillarle errores de digitación a Page y tan difícil escucharle hacer dos veces un mismo solo. Un tema raro raro como pocos que a algunos puede parecer chirriante, en parte por un sonido final poco pulido en la producción, pero que yo adoro.
“Thank you” es un tema que nunca he entendido como lo incluyeron en este disco. Nos avanza un estilo que tardará muchos álbumes en llegar y que desentona incomprensiblemente con el resto del trabajo. Es una balada escrita por Plant para su mujer. Instrumentalmente está muy conseguida, especialmente el teclado de Jones y el solo de acústica, pero a mí siempre me ha parecido insufriblemente pastelona. Ya hemos visto y veremos que los Zepp pueden hacer baladas como nadie, pero esta a mí no me convence.
“Heartbraker”, el riff más matador que jamás he escuchado, tema hiperfamoso por esto y por engendrar la leyenda del guitar-hero con su solo de velocidad supersónica (para la época se entiende). El bajo de Jones está distorsionado hasta la saturación y de nuevo se te aloja rápidamente en las entrañas liderando el tema con un protagonismo total, con esa frase potentísima que nos lleva vertiginosa como en una montaña rusa y que nos deja colgados al final de cada subida para precipitarnos de nuevo. Bonham marca el tiempo como un reloj de Cesio y Plant va escupiendo las frases soberbio, todos muy contenidos hasta que el tema se dispara entre los embates sobrehumanos de Bonham sobre los platos y en el 2:02 sucede, el mundo se detiene expectante, conteniendo el aire por este parón de la montaña rusa, y quizá todavía no le ha perdonado a Page por lo que viene, EL SÓLO MÁS ACOJONANTE QUE NADIE HABÍA ESCUCHADO HASTA LA ÉPOCA. He leído que Steve Vai decidió emprender su carrera de las mil notas mientras escuchaba como salía este solo de la habitación de su hermano mayor y el “Eruption” de Van Halen es un claro tributo. El sólo es brutal para la época y a mí me parece de una maestría inigualable aún hoy, el desarrollo es increíble, creo que sería difícil encontrar un solo que crezca y culmine como este (y la culminación final sigue ya con toda la banda). Los errores de digitación están ahí por lo que ya hemos comentado. Sí señores, el amigo Page fue el primer Guitar Hero, muy a su pesar. El mundo comienza a girar de nuevo, acribillado por la ametralladora de Page y sin haber digerido todavía aquello, y se da de lleno con el muro de hercúleo sonido cuando la banda retoma el tema y Page les da la salida con 4 acordes demoledores tras retenerlos todo lo que puede. El solo que mete ahí Page es también memorable y cuando el maestro se ha quedado a gusto Bonham desata el apocalipsis con un montón de zambombazos que a mí me recuerdan mucho a los que meten hoy los grandes de este instrumento (salvando los 40 años que han pasado). Vuelta y cierre con el motivo principal. Mi tema preferido del registro cañero de los Zepp, es como una bella playa poco masificada, a diferencia del “Whole lotta love”.
La siguiente tiene poco que comentar, “Living Loving Maid (Sheis Just a Woman)” es un anzuelo comercial muy bien interpretado pero que podría pertenecer a cualquier banda de pop-rock de la escena de aquel año. El sonido es buenísimo como digo pero es un tema muy plano y con poca chicha. Los Zepp debieron ser los primeros en juzgarla así porque nunca la interpretaron en directo.
“Ramble On” es una de las mayores joyas del repertorio de los Zepp, que nos anticipa algunos elementos de evolución posteriores del grupo. El murmullo del amplio sonido ambiente, la sorprendente entrada con esa acústica juguetona y llena de ritmo que es secundada por un Bonham que se ha metido a taquígrafo y el bajo inspiradísimo haciéndonos una frase realmente preciosista. Plant entra tranquilo pero pronto saca su voz autoritaria y rasgada, Page lo calma por unos instantes y nos mete en un pre-chorus mágico con esa guitarra melancólica y zasca, te descerrajan ese estribillo cañero que no te esperabas en toda la cara. Los sinfónicos sólos doblados que siguen crean un ambiente medieval-mistérico delicioso, que nos vuelve a enseñar a ese Page que hizo viajes por todo el mundo buscando sonidos con los que enriquecerse.
Y llegó, el tema de batería de los Zepp, cañerísimo, imitadísimo, "Moby Dick". Aquí nos vuelven a desarmar, los zepp son imprevisibles, ¿quién se esperaba esto? El ritmo de esta canción es arrollador, y el cencerro le da un toque a la batería que te deja pasmado. Page se marca un fraseo antológico, al unísono con el potente bajo de Jones, intercalado con unos solos atípicos y endiabladamente rápidos (creedme). Bonham se saca las baquetas de encima y nos hace su show preferido, el solo golpeando a mano descubierta la batería (más tarde también con baquetas). Disfrutad del virtuosismo de Bonzo. Vuelta al demoledor tema principal ahora con la batería descargando a tope y fin.
Cuando inicia el último tema, "Bring It On Home", parece que el disco ya lo ha sellado a porrazos Bonzo, que ya ha acabado y que escuchamos un bonus track en el que encontramos a los 4 relajados y haciendo el ganso como les da la gana. Plant de hecho está imitando a Sonny Boy Williamson, el bluesman virtuoso de la armónica (uno de ellos, porque hay dos Sonny Boy). Pero de repente, de nuevo nos pillan a traición, se vienen arriba y se sacan este magnífico temazo cañerísimo con la guitarra echando fuego y metiéndonos ese riff mortal entre pecho y espalda con los instrumentos a tope como en ningún otro corte del LP.
Y no os meto más rollo con lo de que el disco cambió el mundo y demás que ya suena cansino. Ya veremos que si al entrar al estudio para el LZII ya eran un grupazo cuando salieron eran sencillamente dioses y cuando todo el mundo esperaba que siguieran arrasando a su paso con lanzallamas y tanques, estos tipos arrogantes y soberbios como nadie, amantes de los requiebros, se fueron a una casita de Escocia de tranquis a fumar porros y se grabaron un discazo acústico casi en su totalidad.
Perdonad el tochazo pero tengo que decir que poseo un vinilo original de este trabajo, uno de los mayores regalos que jamás me han hecho, no por los Zepp y su música (que ya lo convertirían de por sí en un tremendo obsequio) si no por lo que el valor que el objeto tenía para quién aún así decidió desprenderse de él en uno de mis cumpleaños. Si algún día llega aquí (y sobrevive al tochazo) sabrá quién soy. MUCHAS GRACIAS B

RESEÑA--> 94/100

OASIS - WHATEVER (VIDEO)


Un classico del grupo 'Oasis' que fue un gran exito mundial hace muchos años y que hoy recordamos aqui esta gran cancion, Oasis. Aqui les dejamos el Videoclip oficilal.


AC/DC - BACK IN BLACK (1980)



1. «Hells Bells» 5:12
2. «Shoot to Thrill» 5:17
3. «What Do You Do for Money Honey» 3:35
4. «Given the Dog a Bone» 3:31
5. «Let Me Put my Love into You» 4:15
6. «Back in Black» 4:15
7. «You Shook Me All Night Long» 3:30
8. «Have a drink on me» 3:58
9. «Shake a Leg» 4:05
10. «Rock 'n' Roll Ain't Noise Pollution» 4:16 



Los quiebros, los cambios de formación y a veces la muerte, pueden ser una de las causas y fuente de inspiración para grandes obras. Es el caso de este magnífico disco, tan comentado, tan escuchado, tan grabado en nuestra mente, en nuestra piel, compañero de tantas batallas, que llega con absoluta propiedad a la historia del rock. Es un disco redondo, aplicado, fiel , leal y tan pegadizo que sería imposible calificarlo con menos de 5 cuernos. De principio a fin, su nivel es óptimo y a pesar de la tragedia que afecta a la banda, sigue siendo 100% AC/DC, rock and roll, convicción, consecuente y magistral en el manejo de los tiempos por los Young. Aquí se produce la explosión mundial de AC/DC, es el súper ventas, es el que los sitúa entre los más grandes de los grandes, ayudado ciertamente por el éxito de su antecesor, el grandísimo “Highway To Hell “.El 19 de Febrero de 1980, ha muerto Bon Scott, se produce una gran crisis, la banda se cuestiona si seguir o no, pero las ganas pueden más, y no hay mejor homenaje para Bon que continuar. La idea de un sustituto cobra fuerza.
En los setentas, Geordie era un grupo de Rock, de discreto e irregular éxito. En una de sus actuaciones, por el Reino Unido, comparten escenario con Fraternity, del cual Bon formaba parte y le llaman especialmente la atención, se sorprende gratamente con el vocalista, manifestando posteriormente a los Young y a los otros miembros, que es uno de sus cantantes favoritos. Esta pequeña gran historia es clave, porque es la que tuvo también en cuenta un fan de Chicago para enviar una carta y una cinta a la banda, al enterarse de que estaban audicionando vocalistas y que no daban con la fórmula, tanto Malcolm como Angus seguían profundamente afectados por la muerte de Bon. Finalmente, se activa una orden de búsqueda del inglés, el cual se encontraba en su natal Newcastle trabajando de mecánico. Brian, audiciona con “Whole Lotta Rosie”, entre otras, se defiende en la interpretación y a la semana siguiente se queda con el puesto, con mucho respeto, mostrando gran disposición, colaboración al espíritu de la banda y sobre todo al trabajo. De inmediato logra muy buena sintonía con todos los integrantes, su gran sentido del humor ayudó mucho para ello, y bueno, lo que pasó después, es bien poco lo que podría agregar, 42 millones de discos vendidos, giras mundiales, cabeza de cartel y la locura por AC/DC. El disco es un completo homenaje a Bon, partiendo por su portada, negra y de un luto total, ¿quién no la conoce? ¿Quién no ha escuchado alguna canción de este disco?, si es que existe ese personaje, debe ser un ermitaño, alguien que no ha vivido o simplemente un sordo .En este trabajo se repite como productor Robert John “Mutt” Lange, totalmente respaldado por el éxito del disco anterior. Se dirigen a grabar a Bahamas, por falta de disponibilidad por un lado junto con la tentación de evadir impuestos a los Compass Point Studios de Nassau. Esta pequeña, porque siempre va a ser pequeña y necesaria introducción, es para tener presente el contexto en que nace el disco, que hacen saborear más la obra y no es, en ningún caso un despliegue pirotécnico de conocimientos y anécdotas, que ciertamente son miles.
Hells Bells, la banda había encargado a una fundición de Loughborough, que fundiera una enorme campana, pero al momento de la grabación no estaba lista, finalmente lo que quedó registrado es un campanario, grabado con un equipo móvil. Monumental canción, extraordinarios riffs, perfecto manejo del tiempo ¿y la entrada de los Young?, ¡ufff! Casi sin palabras, la banda claro que está herida, pero aquí suenan como una roca, son un bólido, están llenos de vida y fortalecidos. Estas campanas del infierno, son una oda al Rock, todo un torbellino de talento. ¡Qué debut de Brian! es el debut soñado, un himno instantáneo, titular indiscutido de las presentaciones en vivo hasta hoy, es su primer cañonazo como frontman, apertura de un disco que termina siendo toda una declaración de principios y una celebración del deseo de seguir en la cima.
Shoot To Thrill, es pura potencia, cruda armonía, te prende a la primera, los riffs son la especialidad de la casa, marca “Young”, fiestero, alegre, de juerga, ¡Que nadie me interrumpa ni se cruce en mi camino, AC/DC me está partiendo en pedazos, y soy feliz! solamente con estas dos canciones, el disco ya te ha gustado. Brian ya lleva dos cañonazos de dos, ¡mejor imposible!
What Do You Do For Money Honey, el tronar de platillos y guitarras, machacan el comienzo, los Young, como una fiera están al acecho, entran, y la obra se completa, pues bien, otra maravilla, Brian se luce, su capacidad vocal alcanza todos los registros, ya convenció y se adueña de la situación. Para Brian, nuevamente un nivel óptimo, tres de tres. Phil, acompaña con una maestría inigualable, exacto, con precisión quirúrgica, maneja a la perfección su rol, no destella, pero sabe en todo momento, qué, cómo y cuándo hacer, su percusión nunca falla.
Given The Dog a Bone, no cabe duda que Brian ha llegado para quedarse, es su debut , y lo hace en grande, alcanza agudos e inimitables tonos, marcando el sello de AC/DC, inconfundible ,el riff nos abduce al goce, agitar eternamente la cabeza y ojalá ser electrificado por un eterno voltaje llamado AC/DC.
Let Me Put My Love InTo You, exquisito comienzo, Cliff suena fuerte y claro, como los latidos de un corazón gigante saturado de sangre. Bajando las revoluciones del temazo anterior, este nos muestra a todos una joya, dejándonos seducidos, atrapados, totalmente entregados para penetrar, y como no, si Brian nos da la clave: No te resistas, no ofrezcas pelea, no te preocupes porque es tu turno esta noche, déjame introducir mi amor en ti nena ¡Explícito! nunca mejor dicho.
Back in Black, sin presentaciones de ningún tipo, esta canción nace para pertenecerle a la humanidad, se desprende de sus creadores, quienes levitan junto a los dioses para dar vida a este diamante negro, da nombre al disco y es la semilla de tanta cosecha, tanta influencia e infructuosa imitación.
You Shook Me All Night Long, es de acero puro, y así quieres estar, duro, en la cama, toda la noche, sin poesía, velas ni préambulos, nada que te haga perder el tiempo, sólo dándole toda la noche a una exuberante mujer, que te deje sin aliento, todo sudado, ella exhausta por tu performance, tú parado frente a ella ofreciéndole más, “sólo si se le puede”, AC/DC está contigo.
Have A Drink On Me , es todo un bluserorockanrol, la creatividad de los Young está por la nubes, el disco ya despegó hace bastante rato, ya te ha embrujado, ¡ríndete! este disco de luto no tiene límites y el cielo no será suficiente.
Shake A Leg, acelerado temazo, es una inyección de adrenalina, a esta altura el disco ya está en otro nivel, aunque no tenga nada que seguir demostrando, te sigue fascinando y sorprendiendo, el punto final, claramente no existe. Este temazo muestra el momento de empezar a festejar una victoria , porque los muchachos han vuelto lo han logrado y triunfado con creces, lo laureles son para ellos.
Rock And Roll Ain´t Noise Pollution, me evoca todo, bar, cerveza, humo, noche, el siempre presente blues, ebrios, por cierto ¡yo soy uno de ellos! Y qué importa, el trabajo está hecho, todo ha resultado a la perfección, todos han funcionado y rendido con una maestría suprema, el disco es sublime. Glorioso el destino que juntó a estos genios, Bon a lo lejos, debió quedar más que satisfecho y honrado con su merecido homenaje, con este gran tributo, que nació para una vez más, hacer de AC/DC una banda inmortal. Sigo poseído, ¡hey Brian!, se me olvidaba…..10 de diez

RESEÑA--> 95/100

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